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martes, 19 de mayo de 2009

Lo que necesito de tí.

No sabes cómo necesito tu voz;
necesito tus miradas
aquellas palabras que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior;
necesito la luz de tus labios
¡Ya no puedo... seguir así !
...Ya...
No puedo.

mi mente no quiere pensar
no puede pensar nada más que en ti.
Necesito la flor de tus manos
aquella paciencia de todos tus actos
con aquella justicia que me inspiras
para lo que siempre fue mi espina

mi fuente de vida se ha secado
con la fuerza del olvido...
me estoy quemando;
aquello que necesito ya lo he encontrado
pero aún
!Te sigo extrañando!

Lo que necesito de tí.
Mario Benedetti.

sábado, 29 de diciembre de 2007

Entró el año nuevo en un tren vacío de gente. Eduardo Galeano.

Ariel salió de la casa de un chileno que acababa de morir. Había muerto lejos de su tierra.
De aquí a poco, el aire se pondría gris anunciando el primer día de 1976. Ariel también estaba lejos de su tierra y el próximo amanecer en Francia no tendría ningún significado para él. En la tierra de Ariel era otra hora, hora de Chile; ante las mesas de allá había sillas vacías y los sobrevivientes alzaban los vasos de vino y estaban recién empezando a celebrar el fin de un año de mierda.
Ariel Dorfman caminaba, lento, por las calles de este suburbio apartado de París.
Se hundió en la estación del tren. Escuchaba el eco de sus propios pasos y buscaba algún ser humano en los vagones vacíos.
Encontró al único pasajero. Se sentó enfrente.
Ariel sacó del bolsillo una novela, The Clown, y se puso a leer.
El tren arrancó y al rato el hombre dijo que le gustaría ser payaso:
-I'd like to be a clown -dijo, mirando el cuadrado negro de la ventanilla.
Ariel no levantó la vista del libro.
-Must be a sad profession -dijo.
El hombre dijo que sí, pero que él era triste.
-Yes -dijo-. But I am sad.
Entonces se miraron.
-I am sad, you are sad -dijo Ariel.
El hombre dijo que juntos harían un buen par de payasos y Ariel le preguntó dónde, en qué circo.
-En cualquiera -dijo el hombre-. En cualquier circo de mi país.
-And which is your country?
-Brasil -dijo el hombre.
-¡Chucha! ¡Entonces puedo hablarte en español!
Y se lanzaron a charlar de sus tierras perdidas mientras el tren se deslizaba hacia París.
-Yo soy triste -dijo el hombre- porque quiero que ganemos, pero en el fondo no creo que vayamos a ganar.
Después se dijeron adiós con el puño en alto.
-
-
-
Entró el año nuevo en un tren vacío de gente.
Días y noches de amor y de guerra.
Eduardo Galeano.

martes, 9 de octubre de 2007

Nazareth Hill. Ramsey Campbell.


Enganchadísimo me ha tenido este libro de uno de los clasicos del terror: Ramsey Campbell.

Una historia de casa encantada, pero que da una vuelta de tuerca a este género y se convierte en una historia de terror psicológico en la que los miedos, represiones y sensaciones juegan un papel fundamental.

Angustioso e inquietante, vemos como una casa es capaz de establecer pequeños cambios subliminares en sus inquilinos, simplemente sacando de nosotros aquellos miedos que acompañan a nuestra personalidad. Hace revivir un pasado de sombras, que se repite una vez más, en una supuesta época actual ya civilizada.

Quien no se sienta identificado con Amy es que no es persona.

Recomendado queda.

viernes, 16 de febrero de 2007

Pies de barro. Terry Pratchett.

No sé si hay alguien de los que están leyendo esto que no conozca a Terry Pratchett...

Ojalá! Menuda suerte tener tooooooodo el Mundodisco aún por descubrir!

Mientras ese afortunado troll salido de las cavernas corre a comprarse El color de la magia (primera novela en la que aparece uno de los mejores personajes de Pratchett: el mago inútil y cobarde Rincewind), los seguidores de este divertido y genial autor seguimos viendo como sacan sus libros en castellano con cuentagotas; el último que me he leído: Pies de barro.

Sé que podría leerle en inglés, decirlo y quedar de guay, pero paso, por dos razones: 1. no me gusta pasarlo mal mientras leo. 2. prefiero enterarme de lo que dice este señor, la verdad. Me parece un autor que despliega una filosofía muy curiosa tras analizar y dejar en evidencia la estupidez humana y el absurdo de nuestro comportamiento. Si esto lo aderezas con enanos, brujas, magos y demás aquelarres imaginativos en un ritmo trepidante de lectura, cada novela del Mundodisco es una explosión de imaginación y disfrute difícilmente mejorable.

En Pies de barro volvemos a tener como protagonistas a los miembros de la Guardia de la ciudad de Ankh-Morpork. Al Patricio parece que le están envenenando y el comandante Vimes debe encontrar la forma en la que lo están haciendo y.... bueno, también debe descubrir quién ha sido, pues todos los enemigos del Patricio no están tan locos como para querer sucederle... también está el tema de los Gólems, que andan algo revolucionados....

En definitiva, otro libro más para disfrutar de las vueltas de tuerca que Pratchett le da a...

a...

...en fin, a todo.